Escenas publicadas de La flor de pétalos dorados
Se colocaron en esa formación tantas veces ensayada e iniciaron su "Baile de aceros", una mortal danza bajo la que cualquier contrincante hallaría su fin. Una lástima que El Viajero no fuera cualquier contrincante. Saltó, ágil, por un hueco entre las espadas que nadie hubiera visto, con un rapidísimo giro de muñeca arrancó uno de los estoques de la mano que lo sostenía y por ese espacio desprotegido coló su otra mano y chocó las dos piedras que llevaba en el guante.
Cuando se disipó la humareda producida por la explosión resultante sólo quedaba una figura en pie, la del Viajero Onírico.
En ese momento, desde la profundidad del bosque, se oyó una voz familiar, de mujer:
- Levanta de una vez, joder, tu padre te está esperando fuera. ¡Venga, arriba!
El joven con ojos aún entrecerrados y legañosos obedeció, y al mirarse al espejo mientras se aseaba, se juró ser algún día un auténtico héroe como aquel Viajero que había conseguido hablar con su hermano mayor muerto, y darle su merecido al asesino.
1 comentarios:
Al niñaco este se ve que le gustan las peleas a lo elfo, así que había pensado que fuera gay si es que vuelve a aparecer. También es chupifeliz y todo eso, podría acabar perfectamente como "Pánico" xDDD
A vuestra elección, si os da por mentarle, podéis ponerle de machote salido, con 12 espadas en cada mano, cortarle un brazo... the that you want
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