viernes, 6 de noviembre de 2009

Escena IV: La espada

Escenas publicadas
Escena I: El castillo
Escena II: La puerta
Escena III: El altar
Escena IV: La espada
Escena V: El Anerhuk


El corazón del Olvidado latía veloz. Tenía la espada frente a sí. Tan sólo unos paños polvorientos les separaban. La impaciencia se impuso a la espera. Tomo presto el objeto y lo liberó de su vaina tejida.