Escenas publicadas
Escena I: El castillo
Escena II: La puerta
Escena III: El altar
Escena IV: La espada
Escena V: El Anerhuk
Capítulo II
Oía algo a su espalda. Sonaba como si desplazasen piedra sobre piedra. Y de repente un grito. Se giró para contemplar como la enorme masa que descendía desde el techo se estampaba contra el suelo. Se trataba de una criatura antropomórfica gargantuesca, constituida por roca maciza, y con una máscara de color blanquecino y granate, que dejaba una estela luminiscente con cada movimiento. Dicha criatura se reincorporó y gritó. Y no solo sonido fue lo que salió del orificio que ejercía de boca en la extraña criatura. También lo llenó todo de polvo.
Escena I: El castillo
Escena II: La puerta
Escena III: El altar
Escena IV: La espada
Escena V: El Anerhuk
Capítulo II
De cómo el Olvidado vencío a el guardián de Estrenahjiq.
Oía algo a su espalda. Sonaba como si desplazasen piedra sobre piedra. Y de repente un grito. Se giró para contemplar como la enorme masa que descendía desde el techo se estampaba contra el suelo. Se trataba de una criatura antropomórfica gargantuesca, constituida por roca maciza, y con una máscara de color blanquecino y granate, que dejaba una estela luminiscente con cada movimiento. Dicha criatura se reincorporó y gritó. Y no solo sonido fue lo que salió del orificio que ejercía de boca en la extraña criatura. También lo llenó todo de polvo.
Notó como algo del tamaño de un caballo golpeaba su perfil. Salió despedido a gran velocidad, y solo las mismas paredes del templo frenaron su fortuito viaje. Se reincorporó a marchas forzadas, y cuando pudo alzar la vista vio como una brutal roca, que el coloso utilizaba como puño, estaba a menos distancia de la que podría esquivar. Su cuerpo se comprimió entre la pared y el puño de la criatura. Cuando la criatura separó el puño, tuvo la oportunidad de respirar. Apoyó su espada en el suelo para evitar caerse. Segundos más tarde, el gólem volvía a lanzar su puño contra él. Con un rápido movimiento con la espada, consiguió desviar la roca, y con un movimiento igualmente rápido, cortó parte del brazo de la criatura, que ni se inmutó de la pérdida. Ambos decidieron retroceder. Fue entonces cuando la roca animada cogió impulso para avanzar, y cuando blandió su espada verticalmente en un golpe descendente. La espada, sorprendentemente, aumentó su longitud, y golpeó a la tosca escultura en la cabeza, haciendo que cayese al suelo.
- Las leyendas no mentían. Un Guardián que bien guardaba un objeto de gran poder.
El Guardián intentaba reincorporarse.
- Las leyendas no mentían. Un Guardián que bien guardaba un objeto de gran poder.
El Guardián intentaba reincorporarse.
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