domingo, 17 de enero de 2010

Escena XIV: Noche de Pasión

Los primeros rayos se colaban entre las cortinas,sorprendiendo a la pareja en un estado sosiego que no dejaba lugar a dudas. El viajero dejaba entrever una mueca muy expresiva y la camarera apegada por completo a él, a fin de cuentas un ambiente de pasión y ternura.
-¿Virgen? -se mofó el Viajero- a quién pretendías engatusar con semejante bula- inició el Viajero, acabado de levantar, sabía que una noche así no era de vírgenes.
-A algunas mujeres nos gusta provocar sabes, y nos gusta que toméis la iniciativa-reprochó la bella mujer-
-No intentes imaginar cuanto te quiero, porque me ofendes con pensar que solo ha sido esto; porque quererte es mucho, mucho más que eso- aquellas palabras la dejaron estupefacta-
-Sabes que si estoy aquí es porque creo que me amas-repuso ella-
-Tu manera de amar me domina, con tus besos me has hecho feliz y es que tú llenas toda mi vida, a donde va nuestro amor. Espero que no te importe que te lo diga con palabras:
Algunos de estos versos me han costado mucho, pero el sol ha sido amable mientras los escribía, es para gente como tú que le dan sentido. Así que disculpa que olvidase..., pero son cosas que me pasan, he olvidado si son azules, verdes o marrones. En cualquier caso lo que quiero decir es que...tus ojos son los más dulces que visto jamás.
La puerta, al finalizar aquel recital de sentimientos del Viajero Onírico y ante la mirada camelada de su amante, mugió:
-Debemos partir de inmediato, se nos echará la noche encima, sabes que no interesa, por lo menos no hoy; esa senda no me transmite buenas sensaciones. Te espero en el recibidor.- pronunció el asesino mientras golpeaba la puerta con sus nudillos-
-Bueno Angie, solo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender la profundidad de nuestro amor, recuerda que te amo y que es necesario despedirnos para volver a reencontrarnos- manifestó el querido viajero-
-Tu voz llena de ternura, el sonido de esa voz que me hace soñar y perderme en pensamientos de felicidad, tu voz embriagadora que me lleva a la dulzura, tu voz dulce que me susurra un te amo y hace callar la mía....esa voz que anhelo sentir junto a mi y estará muy lejos, te esperaré- se despidió la bella dama, brotando de sus ojos unas delicadas lágrimas y sin soltar sus brazos del regazo del viajero.

3 comentarios:

Guotefac dijo...

Cuida los laísmos cuando hable el narrador si puedes.
Al principio me ha parecido extraño que el Viajero "sepa amar", pero bien mirado, me gusta.

Tema aparte, si permites el consejo, cuando escribas una conversación podrías separar la primera palabra del guión, y poner algún doble salto de línea, se haría más cómoda la lectura. Sólo un consejo, no te lo tomes a mal xD
Suerte~

Río dijo...

Tu comentario has sido bien recibido, soy la típica persona a la que le gusta mejorara, así pues me parece justo que tu ayudes. Suerte tú con los examenes

Doro dijo...

Hmm... sobre lo de los guiones... z'DD
A mi de hecho me parece muy molesto cuando Oda y tú los separáis y hasta ahora no sabía porque lo hacíais. Cuestión de gustos.